6 a 12 meses
En esta etapa el mayor desafío es conseguir suficiente sueño. Los bebés suelen llorar de noche y esto causa interrupciones del sueño, lo que puede ser muy agotador para los padres.
Imagina…
Tu bebé de seis meses todavía despierta a las 4 de la madrugada todas las noches. Estás muy cansado y quieres que tu hijo duerma de corrido. Piensa en lo que has leído en el capítulo 3 sobre esta etapa de desarrollo. Ahora haz una lista de todos los motivos por los que tu bebé continúa despertando en medio de la noche.
Haz una lista de todos los motivos por los que tu bebé continúa despertando.
¿Has incluido cosas tales como?
- Hambre o sed
- Dolor dental
- Demasiado frío o calor
- Pañal mojado
- Enfermedad
- Miedo a que hayas desaparecido
- Organización cerebral
- Necesidad de cariño
- Necesidad de que lo tomen en brazos
Si es así, es que has aplicado tus conocimientos sobre esta etapa de tu bebé para saber por qué despierta.
Recuerda que los bebés no despiertan para molestarte, o porque están mal criados. Es imposible malcriar a un bebé con demasiados cuidados o cariño.
Los bebés son como las plantas. Necesitan mucho cariño y atención para crecer sanos.
Ahora imagina lo siguiente…
Tu bebé ha comenzado a emitir sonidos fuertes. De pronto va a chillar. Esto suele hacerlo en lugares públicos o en sitios donde la gente normalmente está quieta.
Piensa en lo que leíste en el capítulo 3 acerca de esta etapa de desarrollo. Ahora escribe todas las razones por las que tu bebé está haciendo todo ese ruido.
Escribe todas las razones por las que tu bebé está haciendo ruido.
¿Has incluido motivos como estos?
- Intento de imitar una conversación
- Le entretiene hacer ruidos fuertes
- Experimenta averiguando qué pasa si emite diferentes sonidos
- Prueba su lenguaje
- Balbuceo normal
- ¿El inicio del lenguaje tal vez?
Si lo has hecho, quiere decir que has aplicado lo que sabes sobre por qué un bebé chilla a veces.
Tu bebé no está haciéndolo para avergonzarte o molestarte. Está demasiado excitada descubriendo el lenguaje. Le gusta experimentar y descubrir nuevos sonidos. Todos sus gritos —incluso los más fuertes— son un signo de desarrollo.