5 a 9 años
Tu hijo ha ingresado a un nuevo mundo, la escuela. Las expectativas para él han cambiado. Su vida se ha hecho más compleja.
Imagina lo siguiente…
Recibes un reporte escolar diciendo que tu hijo/a se está metiendo en problemas. No puede estar quieto y le toma mucho tiempo terminar sus tareas. El éxito escolar de tu hijo/a es muy importante para ti. Antes de que vuelva a casa quieres saber cómo responder a esto.
Ahora piensa en lo que sabes sobre esta etapa en el desarrollo y de su temperamento. Haz una lista con todos los motivos por los que tu hijo/a se está comportando de esa manera.
Haz una lista con todos los motivos por los que tu hijo/a se está comportando así.
¿Has incluido motivos tales como?
- Gran nivel de actividad que le impide estarse quieto
- Gran nivel de actividad lo que le hace aburrirse con tareas tranquilas
- Un ritmo irregular, lo que le dificulta seguir rutinas todos los días
- Un ritmo que le hace dormirse tarde, por lo que está cansado al día siguiente
- Un ritmo que le hace tener hambre a horas que no sincronizan con el horario escolar
- Entusiasmo por nuevas situaciones y gente nueva
- Dificultad de adaptación a toda nueva expectativa, norma y disciplina en el aula
- Interés por todo lo que ocurre alrededor de él
- Una tendencia a perder interés cada vez que no tiene éxito inmediato en algo
- Incremento en su interés por las relaciones sociales y hacer nuevos amigos
Si lo has hecho, sabes lo suficiente sobre desarrollo y temperamento como para entender por qué a tu hijo/a le resulta difícil acomodarse a las expectativas del profesor en la escuela.
Ahora imagina…
Tu pequeño/a y un amigo/a están jugando con animales de juguete. Solo hay un caballo y ambos lo quieren. Cuando su amigo/a lo coge, tu hijo/a lo golpea y se lo quita. El amigo/a llora y se enoja. De pronto los niños/as que jugaban tranquilamente, ahora están disputando a gritos.
Quieres detener la pelea y enseñarle a tu hijo/a a no golpear. Antes de responder, toma en cuenta lo que sabes sobre desarrollo y temperamento.
Haz una lista de todos los motivos por los que tu hijo/a va a golpear a otro niño.
Haz una lista de todos los motivos por los que tu hijo/a golpearía a otro niño.
¿Has incluido motivos tales como?
- Falta de experiencia en manejo de conflictos
- Dificultad para ver el punto de vista de otro niño/a
- Dificultad para expresarse con palabras
- Dificultad en controlar sus impulsos
- Un temperamento que lo hace reaccionar intensamente ante la frustración
- Porque lo ha visto golpear a otros cuando estás frustrado
Si lo has hecho, has aplicado lo que sabes sobre desarrollo y temperamento para entender por qué tu hijo/a maltrata a otro niño/a.