Disciplina positiva: Qué es y cómo hacerlo
— Por Joan E. Durrant, Ph.D.
Ser padres es un viaje alegre, a veces frustrante y agotador, pero también regocijante. El desafío es enorme: tomar de la mano a un ser humano que comienza a vivir y dirigirlo hacia su edad adulta. En el proceso habrá que enseñarle todo lo que necesita saber para ser feliz y vivir la vida correctamente.
Hay épocas en que para todos los padres este desafío resulta abrumador. A veces, no sabemos qué hacer. Otras, nada de lo que hacemos parece correcto. Y, además, están todas las demás tensiones en nuestras vidas, lo que resulta difícil de superar.
La mayoría de nosotros aprende a ser padres haciendo camino al andar. Tenemos poca información sobre el desarrollo del niño/a, así que confiamos en nuestros instintos o en nuestra propia experiencia de la niñez. Pero muchas veces nuestros instintos son reacciones emocionales, no pensadas adecuadamente. Incluso, a veces son negativas o violentas.
Consecuentemente, muchos padres piensan que la disciplina consiste en reprender y castigar físicamente. Otros se sienten mal por no controlar sus emociones. Y también existen aquellos que se sienten simplemente desamparados.
Pero hay otro camino llamado “Disciplina Positiva”. Disciplina significa realmente “enseñar”. La enseñanza se basa en fijar las metas para aprender, planear un acercamiento eficaz y encontrar las soluciones que funcionan de verdad.
La Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño garantiza su protección contra todas las formas de violencia, incluyendo el castigo físico. También reconoce la dignidad de los niños/as y el respeto a sus derechos.
La “disciplina positiva” es no-violenta y es respetuosa del niño como aprendiz. Es una aproximación a la enseñanza para ayudarlos a tener éxito, les da la información, y los apoya en su crecimiento.
Los niños tienen derecho a la protección contra toda forma de violencia — Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, Artículo 19
El presente manual se basa en resultados de décadas de investigación, lo que nos ha enseñado mucho sobre cómo se desarrollan los niños y sobre la paternidad eficaz.
La disciplina positiva es:
- No-violenta.
- Enfocada a obtener soluciones.
- Respetuosa y de acuerdo a principios de desarrollo infantil.
La disciplina positiva proporciona una base de referencia para los padres. Es un sistema de principios que pueden aplicarse en una amplia gama de situaciones. Es más, es un sistema de principios que pueden orientar todas las interacciones con los hijos, no sólo en los grandes desafíos.
La Convención sobre los Derechos del Niño reconoce que los padres y madres tienen derecho a ser asistidos para llevar a cabo su importante rol. Lo que intenta este manual es proporcionar información y ayudar a los padres a aprender cómo disciplinar a sus niños/as sin violencia.
Los padres tienen derecho a ser apoyados en la educación de sus hijos — Convención sobre los Derechos del Niño, Artículos 18 y 19
La disciplina positiva reúne:
- Lo que sabemos sobre el desarrollo sano de los niños/as.
- Los resultados de la investigación sobre ser padres y madres de manera eficaz.
- Los principios del derecho infantil.