3 a 5 años
La situación:
Tu niña abre el cajón de un mueble, saca todos los objetos que hay dentro, los apila y éstos se caen, dañándose algunos. Sientes que la rabia te calienta la cabeza.
¿Qué deberías hacer? Piensa en cada una de las respuestas y decide cuál es la mejor y por qué.
- Le quita sus juguetes para castigarla
- Le pega por cometer maldades
- Hace que le ayude a ordenar todo. Le explica que si tira las cosas, se rompen y no quiere que eso pase. Le muestra otro objeto con que jugar que no sufrirá daño. Reordena su cocina para que la niña no vuelva a alcanzar objetos frágiles.
Aplica los cinco pasos de la disciplina positiva.
Si escogiste la N.o 3, ¡bien hecho!
Reflexiona sobre esta situación.
Nota sobre dar palmadas, golpear, abofetear
A veces los padres creen que con darle unas palmadas en las manos o en el trasero, le van a dar una lección importante a sus hijos/as. En realidad, lo que el castigo físico les enseña es:
- Las cosas importantes las comunicamos con golpes
- Golpear es una respuesta aceptable a la rabia
- La gente de quien dependen para protegerlos, los golpean
- Deben temer a sus padres en lugar de confiar en ellos para aprender
- Su hogar es un ambiente inseguro para explorar y aprender
Debemos pensar en lo que queremos enseñarles a nuestros hijos en el largo plazo. Si queremos enseñarles a no ser violentos, tenemos que mostrarles cómo no serlo. Si queremos enseñarles a vivir con seguridad, debemos explicarles cómo.
Piensa en el efecto que tienen los golpes en los adultos. Cuando nos golpean, nos sentimos humillados. No deseamos complacer a la persona que nos ha golpeado. Experimentamos resentimiento y temor. Podemos sentir ganas de desquitarnos.
Golpear a nuestros hijos daña nuestra relación con ellos. No les da la información que necesitan para tomar decisiones. Y no aumenta su respeto por nosotros.
La situación:
Estás alistándote para ir al trabajo. Tu niño está tranquilamente jugando con sus juguetes. Cuando estás listo, le dices que es hora de irse, pero él no para de jugar. Le repites, pero no se detiene. Comienzas a irritarte.
¿Qué harías? Piensa en cada una de las siguientes respuestas y decide cuál es la mejor y por qué.
- Le dice que si no deja de jugar, se irá sin él
- Lo agarras y lo arrastras contigo
- Le explica por qué tienen que salir. Le da un plazo de 5 minutos. Le dice que saldrán cuando suene la alarma, justo cuando él termine de jugar. Le asegura que podrá seguir jugando cuando vuelvan a casa. Le advierte cuando quedan dos minutos. Y lo desafía a vestirse rápido.
Aplica los cinco pasos de la disciplina positiva.
Si escogiste la N.o 3, ¡bien!
Reflexiona sobre esta situación.
Nota sobre niños y cambio de actividades
Es muy común que los niños tengan dificultad en cambiar de una actividad a otra. Estas situaciones les pueden resultar estresantes. Ellos ignoran si van a poder volver a hacer lo que estaban haciendo y desconocen el futuro. Al adquirir experiencia se les hace más fácil realizar cambios de una actividad a otra.
Los padres pueden facilitar las transiciones preparando a sus hijos para ello. Hacerles saber temprano cuál es el programa. Avisarles diez minutos antes de que habrá un cambio de actividad, que tendrán que partir pronto y a dónde irán. Asegurarles que van a regresar (si ese es el caso). Recordarles cinco minutos después que van a salir y a dónde van. Ayudarles a prepararse para que los acompañen.
Es más fácil para ti y para tu hijo si haces de la transición un juego, tal como una competencia divertida, distrayendo al niño sobre el hecho de que va saliendo. Si la transición es entretenida, le será más fácil hacerla.
La situación:
Estás preparando la cena y te sientes fatigada. Tienes todo planeado y has ordenado los ingredientes para mezclarlos. Tu hijo te pregunta si te puede ayudar. Sabes que si lo hace, todo va a demorar más y no tienes ganas de limpiar después. Prefieres cocinar sola, así que le dices a tu hijo que no te ayude. Pero él insiste. Sientes la cólera dentro de ti.
¿Qué deberías hacer? Ve cuál es la mejor respuesta y di por qué.
- Le dice que es muy chico y que sólo va a ensuciar
- Le dice que está siendo mal educado al interrumpirla
- Le explica lo que va a hacer y le habla de los ingredientes. Le muestra alguna tarea en que la pueda ayudar. Le agradece por la ayuda. Repite lo mismo si vuelve a ofrecer ayuda.
Aplica los cinco pasos de la disciplina positiva.
Si escogiste la N.o 3, ¡bien!
Reflexiona sobre esta situación.
Nota sobre la crítica
A veces los padres tratan de corregir a sus niños diciéndoles que son malos, torpes, inmaduros o incompetentes. Cuando los chicos escuchan esa crítica, se sienten inútiles y rechazados.
Si se sienten malos es más probable que hagan cosas que consideramos malas.
Si se ven a sí mismos como incompetentes, no querrán aprender nuevas habilidades.
Los niños son aprendices. Dependen de nosotros para construir su conocimiento y sus habilidades. Necesitan nuestro apoyo y estímulo.
Los niños con una más alta autoestima serán más exitosos porque querrán siempre tratar de hacer nuevas cosas. Serán más felices porque se sentirán bien con sus capacidades para enfrentar el fracaso. Tendrán una mejor relación con sus padres pues sabrán que confían en ellos.
Es mucho lo que los padres pueden hacer por reforzar la autoestima de sus hijos. Pueden:
- Reconocer el esfuerzo de tu hijo, aunque no sea perfecto
- Apreciar su deseo por ayudar
- Apoyarlo ante el fracaso y estimularlo para que sigan intentándolo
- Decirle todo aquello que lo hace especial
Todos nos sentimos mejores ante el estímulo. Si reemplazas las críticas por el estímulo, tendrás un poderoso efecto en tu hijo.
La situación:
Estás trabajando en el patio. Tu hijo/a está jugando a la pelota cerca de allí. De pronto la pelota rueda hacia la calle, justo cuando viene un auto. El niño corre tras la pelota. Sientes terror de que sea atropellado. Sientes pánico y corres tras él para atajarlo.
¿Qué deberías hacer? Ve cuál es la mejor respuesta y por qué.
- Le pega fuerte para que no lo repita
- Le dice que no podrá jugar afuera por dos semanas
- Le dice lo mucho que se asustó. Que los autos le pueden hacer mucho daño. Le muestra lo duro que es un auto y lo rápido que se mueve. Lo sienta al volante de un auto y le explica lo difícil que es para un conductor ver a un niño. Le enseña a parar y mirar antes de cruzar una calle.
Aplica los cinco pasos de la disciplina positiva.
Si escogiste la N.o 3, ¡felicitaciones!
Reflexiona sobre esta situación.