Disciplina Positiva

1 a 2 años

La situación:

Tu niño/a es muy activo. Camina a toda velocidad por la casa. Donde quiera que va, manipula los objetos. Acaba de coger unas tijeras que vio sobre una mesa.

¿Qué debes hacer? Piensa en todas las respuestas y escoge la mejor y por qué.

  1. Pegarle en las manos para enseñarle a no tomar objetos peligrosos
  2. Gritarle fuerte para asustarlo y para que no agarre las tijeras
  3. Quitarle las tijeras calmadamente, decirle cómo se llama dicho objeto, y mostrarle cómo cortar papel. Explicarle que puede hacerse daño, por eso las pondrá en un lugar seguro. Luego distraer su atención con un juguete.

Aplica los cinco pasos de la disciplina positiva: recuerda tus metas, enfócate en calidez y estructura, considera cómo piensa y siente tu hijo/a, resuelve el problema, y responde con disciplina positiva.

A esta edad los niños/as comienzan a aprender sobre normas. Entienden más palabras de las que pueden decir, así es que pueden aprender mediante explicaciones. Recuerda que tomará tiempo el que sepan todo lo necesario. Y que todavía necesitan aprender mediante manipulación.

Si escogiste la N.o 3, ¡bien hecho!

Reflexiona sobre esta situación.

Nota sobre la curiosidad infantil y cómo hacer el hogar a prueba de niños

Los pequeños necesitan explorar. Así es como aprenden. Es absolutamente necesario para el desarrollo de su cerebro.

Los padres y madres necesitan mantener a sus hijos/as seguros.

La mejor solución para enfrentar esta situación es hacer la casa a prueba de niños/as. Camina en cuatro patas por toda tu casa para verla desde el punto de vista de tu hijo/a que comienza a andar.

¿Dónde está el peligro, los objetos peligrosos, o frágiles?

  • Ponlos todos fuera de su alcance y enciérralos bajo llave
  • Protege los enchufes
  • Guarda los cuchillos y herramientas
  • Encierra los medicamentos
  • Gira los mangos de las ollas hacia dentro de la cocina
  • Asegúrate de que no pueda echarse objetos pesados encima
  • Asegúrate de que tu casa sea un lugar seguro para explorar

La situación:

En uno de sus viajes exploratorios, tu hijita ve un florero sobre una mesa. Se trata del florero favorito de su mamá. Ella se acerca, lo coge y lo estrella en el piso.

¿Qué deberías hacer? Piensa en cada respuesta, decide cuál es la mejor, y di por qué.

  1. Gritarle, mostrarle el daño que ha hecho y mandarla a su cuarto
  2. Darle una palmada en el trasero y decirle que no toque sus cosas
  3. Mostrarle una cara triste, decirle que lamenta la pérdida del florero porque era especial para ti. Permitirle que le ayude a arreglarlo. Explicarle que cuando algo se rompe, nunca será lo mismo. Mostrarle cómo tocar objetos con cuidado. Permitir que practique con objetos irrompibles.

Aplica los cinco pasos de la disciplina positiva.

Si escogiste la N.o 3, ¡bien hecho!

Reflexiona sobre esta situación.

Los niños tienen derecho a protección ante toda forma de violencia física o mental

— Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, Artículo 19

Nota sobre el enojo materno y paterno

Hay muchos momentos durante el desarrollo de tu hijo en que te sentirás frustrado o temeroso. A veces esos sentimientos te conducirán a la ira.

Nos ponemos coléricos cuando creemos que nuestros hijos se portan mal a propósito. Si pensamos que pueden controlar su conducta y que están tratando de enojarnos, lo más probable es que así sea.

Pero los niños/as no entienden cómo nos sentimos. No saben qué nos molestará y qué no nos molestará. Están tratando de entender todo eso. Nuestra ira les asusta. No es esa la respuesta que esperan.

Durante estos años, la paciencia es muy importante. Nuestros hijos van a aprender de nosotros, a actuar cuando ellos tengan rabia.

Hace falta orden de parte de los padres para controlar la ira y responder con disciplina positiva. A veces ayuda respirar profundo, salir a caminar, o abandonar el cuarto para enfriar la rabia.

El aprendizaje infantil es gradual. Les tomará tiempo entender qué es lo que estamos tratando de enseñarles. Pero es clave que comprendan para lograr nuestras metas de largo plazo.

Datos para controlar tu ira:

  1. Cuenta hasta 10 antes de decir o hacer cualquier cosa. Si todavía estás enojado, aléjate hasta que te calmes.
  2. Relaja los hombros, respira profundo y dite: “cálmate”, o “tómalo con calma”.
  3. Junta las manos tras la espalda y espera. No digas nada hasta que no te hayas calmado.
  4. Sal a dar una vuelta y piensa en la situación. Piensa en por qué tu hijo/a actúa de esa manera. Míralo desde su punto de vista. Planea una respuesta que respete su punto de vista y también explique por qué te has enojado.
  5. Ve a un lugar tranquilo y repiensa los pasos de la disciplina positiva. Regresa donde tu hijo cuando hayas planeado una respuesta que satisfaga tus metas de largo plazo, de vínculos afectivos y normas y tomes en cuenta cómo siente y piensa tu hijo/a.
  6. Recuerda que se trata de una oportunidad para enseñarle cómo resolver conflictos mediante la comunicación.

La cólera es un signo de que tú y tu hijo/a no entienden sus respectivos puntos de vista. Demuestra que la comunicación entre ustedes debe ser restablecida.

No dejes que la cólera te haga decir cosas malas, menoscabar a tu hijo/a, gritarle o pegarle. No trates de desquitarte o enfadarte.

Recuerda que nuestro aprendizaje más importante ocurre en los momentos más difíciles. Aprovecha cada circunstancia para ser la persona que quieres que tu hijo/a llegue a ser.

La situación:

Es un día lluvioso y debes llevar a tu hijo/a a una cita con el médico. Tu autobús está a punto de llegar. Cuando tratas de ponerle el abrigo, se niega a recibirlo. Dice ¡no! y sale corriendo. Puedes sentir cómo se te acumula la frustración.

¿Qué deberías hacer? Piensa en cada una de las siguientes respuestas, elige una y di por qué.

  1. Golpearlo y decirle que no puede desobedecerte
  2. Quitarle su juguete favorito para castigarlo
  3. Explicarle que está lloviendo. Enseñarle qué significa “mojado”. Decirle que podrá llevar un paraguas para mantenerse seco.

Aplica los cinco pasos de la disciplina positiva.

Si escogiste la N.o 3, ¡felicitaciones!

Reflexiona sobre esta situación.

Nota sobre la conducta negativa de los niños

Es completamente normal que los pequeños a esta edad se nieguen a hacer lo que se les pide. No se comportan de esta manera para enojarte o desafiarte. Lo hacen porque están descubriendo que son individuos y están experimentando con su habilidad para tomar decisiones.

A veces, les vas a explicar cosas, pero aún así se negarán a obedecerte. Eso es porque quieren decidir por sí mismos. Resulta conveniente ofrecerles a niños de esta edad alternativas para que ejerzan su afán por tomar decisiones. “¿Quieres llevar el impermeable verde, o el amarillo?” Con tal de que el niño escoja una alternativa, tu meta de corto plazo está satisfecha.

Asegúrate de que las alternativas que le ofreces sean aceptables para ti. Si tienes que salir a alguna parte, no le digas “¿quieres venir conmigo o quieres quedarte en casa?” Si tu hijo escoge lo segundo, pero tienes que salir con él, aprenderá que sus decisiones no importan nada y que cuando le das alternativas, no le dices la verdad.

Tampoco una amenaza es una alternativa: “Si no te pones el impermeable, te pego, te dejo solo en casa y nunca más te llevo a ninguna parte”. Las amenazas solo infunden temor en tu hijo. También son una trampa para los padres. Si se niega a ponerse el impermeable, te verás obligada a cumplir tu amenaza, lo que va a empeorar la situación.