2 a 3 años
Durante esta etapa, los padres y madres verán cambios en el comportamiento de tu hijo/a que podrían preocuparte, pero en realidad se trata de signos de su creciente comprensión del mundo que los rodea. Comúnmente, estos cambios adoptan la forma de temores.
Hay niños/as que tienen miedo de la oscuridad. O quizás comiencen a temer a los animales, a nuevos sonidos, o a sombras. O también tu hijo/a se puede echar a llorar desconsoladamente cuando te marchas.
A menudo, los padres y madres se preocupan por estos cambios. Piensan que sus niños/as están actuando inmaduramente. Pero en realidad, son signos de que están madurando.
A medida que tu hijo/a entienda más lo que es el peligro, aprenderá a temer ser herido. A medida que crece y usa su imaginación para pensar en cosas que no puede ver, es cuando comienza el temor a monstruos y fantasmas.
Este puede ser un momento muy atemorizante para él/ella. Todavía no tiene suficiente experiencia para saber la diferencia entre ficción y realidad. Cree que lo que ve realmente existe.
De pronto, podría mostrar miedo a máscaras, a dibujos en los libros, o a juguetes con aspecto monstruoso. Esto ocurre porque ha aprendido sobre el peligro, pero todavía no sabe que algunas cosas no son reales.
En la mente de tu hijo/a, todo está vivo. Si te colocas una máscara de miedo, él piensa que te has convertido en esa criatura. Si él imagina que hay un monstruo debajo de su cama, lo va a dar por cierto.
Tu hijo/a también puede tener miedo de que lo dejes solo. Esto es porque él ya entiende acerca del peligro, pero todavía no se da cuenta de que siempre volverás. Puede sentirse muy asustado cuando se lo deja solo, o con gente que no conoce muy bien.
En esta etapa, tu hijo/a necesita mucho apoyo y sensación de seguridad. Saber que entiendes y respetas sus sentimientos y que le garantizas su seguridad.
Otro signo de desarrollo a esta edad es una repentina timidez. Incluso niños que fueron muy desenvueltos cuando más pequeños, en esta etapa pueden actuar de manera muy diferente.
De repente, tu hijo/a se mostrará muy tímido ante extraños. Este es un signo de su creciente comprensión de las relaciones humanas.
Este nuevo comportamiento no es grosería o un rechazo. Es una respuesta inteligente a la situación. Tu hijo/a ya entiende el peligro y sabe la diferencia entre extraños y las personas conocidas. Su cautela frente a desconocidos demuestra que comprende más y más acerca de su mundo.
Otro hecho que a menudo preocupa a los padres y madres es la súbita negativa a ser tomados en brazos por sus amigos o parientes.
Cuando esto sucede, no es que tu hijo/a sea grosero. Es que está queriendo tener control sobre su propio cuerpo. Quiere decidir por sí mismo quién lo puede tocar.
Este es un avance muy importante. Para enseñarles a los niños/as la seguridad y privacidad de su cuerpo necesitamos respetar su derecho de controlar sus propios cuerpos.
Recuerda que tu hijo/a todavía no entiende lo que otras personas sienten.
Cuando llora porque te vas, no entiende la razón por qué tienes que salir de casa. Cuando no quiere hablar con un extraño, no entiende que esa persona está tratando de ser amable.
Tu hijo/a está recién empezando a comprender sus propios sentimientos. Pasará un buen tiempo antes de que pueda entender los sentimientos de los demás.
La tarea más importante para los padres y madres en esta etapa es respetar los sentimientos de sus hijos/as.
Enseñamos a los niños/as a respetar a los demás, respetando los sentimientos de ellos. Cuando ellos/as tienen confianza en que sus padres y madres respetan sus sentimientos, confían más en ellos porque se sienten seguros.
Respetar los sentimientos de un hijo/a significa:
- Ayudarle a traducir sus sentimientos a palabras
- Decirle que tú también a veces te sientes de esa manera
- No avergonzarlo
- No castigarlo por tener miedo